Limpieza Facial

LIMPIEZA
FACIAL

Es un procedimiento para mejorar la salud y el aspecto de la piel del rostro. Porque permite eliminar puntos negros, comedones e impurezas que se acumulan día a día y hacen que la piel pierda vitalidad, frescura y luminosidad.

¿PORQUE HACER UNA LIMPIEZA?

Nuestro rostro va perdiendo luminosidad y uniformidad en el tono de la piel, pero por suerte es algo que está en nuestra propia mano evitar con una buena limpieza facial. Las impurezas, la contaminación y la propia grasa que genera nuestra piel puede acabar obstruyendo nuestros poros e impidiendo que nuestra piel respire correctamente. Para que esto no suceda, debemos tener muy presente la importancia que tiene hacernos una buena limpieza facial y tomarlo como un hábito más en nuestro día a día.

¿CUANDO DEBO HACERLA?

Pese a que, día a día, luchamos contra las impurezas con nuestro ritual cotidiano de limpieza, es necesario realizarse, cada tres o cuatro meses (lo ideal es hacerlo con cada cambio de estación), una limpieza de cutis profesional que restaure por completo los niveles de higiene necesarios para mantener nuestro rostro en perfectas condiciones. ¡Tenlo en cuenta!

¿CUALES SON LOS BENEFICIOS?

Equilibra

¿Alguna vez has pasado por épocas en las que tu piel estaba más grasa o más seca de lo normal? Esto puede deberse a múltiples factores, como el clima, la alimentación o el estrés… para intentar lograr un equilibro en el estado de nuestra piel tenemos que actuar contra los agentes externos que debilitan nuestro rostro y que dan lugar a imperfecciones como el acné, la sequedad, el envejecimiento o las manchas y arrugas.

Una limpieza facial completa equilibrará nuestros niveles de grasa e hidratación, mejorando por completo el aspecto y salud de nuestra piel al eliminar todas aquellas sustancias que son dañinas para nuestro cutis, como por ejemplo los restos de maquillaje. 

Oxigenar

Al menos una vez al mes, cuando realicemos una limpieza facial, tenemos que aprovechar para descongestionar los poros de la piel y extraer aquellos puntos negros que evitan que nuestra piel pueda respirar. Es particularmente importante realizar este tipo de cuidado en pieles grasas o con tendencia acnéica, ya que son pieles que tienen una mayor producción de sebo, y por lo tanto son más proclives a tener los poros dilatados y obstruidos. No obstante, si tienes muchos problemas de acné o similares, te recomendamos que pidas consejo a tu dermatólogo para su correcto tratamiento.